lunes, 17 de septiembre de 2007

La batalla de las Budweiser

Parece que por fin la batalla llevada a cabo durante tanto tiempo entre las dos Budweiser (una checa y otra americana) va a llegar a su fin, o eso se rumorea. Según la revista alemana Euro am Sonntag, la compañía que produce la Budweiser americana, Anheuser-Busch, está negociando con el gobierno checo la compra de la empresa Budejovicky Budvar, encargada de la fabricación de la Budweiser checa.
Budejovicky Budvar podría estar valorada en 1.500.000 dólares, según el ministro checo Martin Riman. Esta posible compra ha sido criticada por el pueblo checo, que teme que pueda provocar la desaparición de su Budweiser, una marca que se ha convertido en el estandarte del orgullo cervecero de Ceske Budejovice, una pequeña ciudad de la República Checa.



LA HISTORIA


Ambas marcas llevan luchando casi un siglo por los derechos de marca de cada una de ellas, ya que al llamarse igual alguna debe cambiar su nombre si quiere ser vendida en algún país donde ya se esté vendiendo la otra, si no quiere ser demandada. Budejovicky Budvar, que pertenece al estado checo, produce su cerveza en Ceske Budejovice, y Anheuser-Busch eligió el nombre de Budweiser cuando comenzó a producirla en St. Louis (Missouri, USA), en 1876. En EEUU la Budweiser checa debe llamarse Czechvar, aunque se está luchando en los tribunales por poder mantener su nombre tradicional. Cada una tiene sus propios argumentos para usar el nombre de Budweiser: la marca americana dice que su cerveza es la más antigua (19 años antes que la checa), pero la Budweiser checa se defiende argumentando que Budweiser proviene del pueblo donde se lleva fabricando cerveza desde 1265, Ceske Budejovice.

Creo que aquí en España se pueden encontrar ambas marcas como Budweiser. Tengo curiosidad por probar la checa; la americana es muy floja, pero me encanta.

Vía Lyke 2 Drink; más información aquí o aquí.

domingo, 16 de septiembre de 2007

Madeleine, cerveza y humor negro

Gorka Limotxo, uno de los autores del blog Cogiendo Caracoles, acaba de publicar una viñeta de las suyas, con un humor negro que seguro no deja indeferente a nadie. Y como esta vez también incluye a la cerveza, pues me viene que ni pintado para esta entrada dominguera. Con todos Vds. "Cervezas del mundo":

Un cervecero Ruso encuentra un preservativo en su cerveza

No amigos, no es el titular del New York Time, pero bien merecería una portada en la revista satírica El Jueves. Un joven de nacionalidad rusa encuentra en su cerveza (tras una ardua investigación, no encontré la marca) nada más y nada menos que un preservativo; bueno, digámoslo de otro modo, encuentra su envoltura junto a un pequeño trozo de látex.

Pensándolo bien, con la frialdad y mente algo "achispada" que da una dama del calibre de la rubia "The 4 Elements", el problema no es encontrarse dicho regalo, yo diría que el problema radica en no encontrarse el artefacto pecaminoso íntegro. O en su defecto, un billete de 500 €uros... bueno, tampoco nos pongamos hebreos, con encontrarnos tan solo un bono apto para una o dos cervezas más, habría valido la pena la hazaña.

Mala suerte la de este compañero cervecero ruso.
Fuente ifobae.com

viernes, 14 de septiembre de 2007

Seguirá habiendo pintas

La Unión Europea llevaba varios años exigiendo el cambio del sistema anglosajón de unidades en el Reino Unido por el sistema métrico decimal, lo que iba a suponer la desaparición de las clásicas pintas de cerveza, que ya se venden en cualquier parte del mundo. La fecha límite para este cambio se estableció en 2009. Sin embargo, como comentan en el diario ABC: "La fuerte campaña en contra de esa «asimilación», librada desde diversas entidades tradicionalistas, como la de «Mártires del Sistema Métrico», y con el apoyo del Partido Conservador, ha llevado a la Comisión a no forzar el paso." Ésto quiere decir que las cervezas se seguirán midiendo en pintas, las distancias en millas, o el peso en libras, para fortuna de todos los cerveceros.



LA PINTA


Una pinta es una octava parte del galón imperial, esto es, aproximadamente 0,568261 litros. Existen diferentes medidas llamadas pintas, dependiendo de la región del Reino Unido o Escocia (o de otros lugares, como los EEUU, e incluso Kenia) en la que nos encontremos. Sin embargo, la más común es la pinta inglesa. En dicho país existen estrictas leyes que regulan que dicha medida se cumpla en los vasos de todos los pubs y bares. Esta ley se hace cumplir mediante el uso de vasos de pinta certificados, que se comparan con los vasos a examinar, y permite que un vaso tenga una capacidad de como mínimo el 90% de una pinta, hecho del que se benefician los fabricantes para ahorrar dinero. Además, a partir de ahora estos vasos deberán tener el logo de la Unión junto con la marca "PINT" para certificar que realmente poseen una pinta de capacidad.

Más: 1, 2, 3, 4 y 5.

miércoles, 12 de septiembre de 2007

Catas de cerveza VI: Beamish Irish Stou

Hoy vengo a hablaros de una de mis cervezas; si, en efecto, digo mis cerveza al ser ésta una de las mías, de las que han forjado mi carisma de cervecero, una de las primeras que cató mi gaznate, y como no, mi cerveza negra favorita. Toda una campeona esta dama pintada sutilmente de negro cobrizo al trasluz. Amigos, disculpadme por el dilatado artículo que os presento, pero menos sería nada.

En tierras de la Irlanda más interior, podemos encontrar una de las marcas más magnas e intensas, a lo que a cerveza negra se refiere. Dos aférrimos cerveceros fueron los artífices de la que hoy en día, es una popular marca cervecera (aunque en España es aun minoritaria). Su fundación data del 1792, estos grandes señores, añoraban el viejo sabor y espíritu de las “irish beer”. De esta manera, se decidieron a comprar y restaurar una vieja planta cervecera. Se dice que fue la primera fábrica en funcionar en toda Irlanda. Su ubicación se encuentra en la bella ciudad de Cork, más concretamente en el casco medio de ella, al sur de ésta.

La cerveza Beamish siempre fue concebida como una cerveza hecha por y para protestantes, en contrastes con su vecino católico, Murphy y Guiness.
La época dorada de esta cervecera fue entorno al 1.805, cuando se hizo con el “control” casi total de la cerveza que se bebía en Irlanda, Escocia, y parte del norte de Inglaterra. Como dato, se dice que llegó a fabricar 100.000 barriles al año, contrastando con los excasos 12.000 que fabricaron en el 1.792.
El año 1.900 llegó la venta de la cervecera al estado, cambiando pues, de privada a pública.
Tras la dura época pública (en la cual se perdió parte de su gran popularidad ganada) , la cervecera fue de nuevo a parar a manos privadas, esta vez, a manos del consorcio canadiense “Carling-O’Keefe”. No duró mucho en manos extranjera, ya que una nueva estrategia financiera hizo caer de nuevo la marca Beamish (junto al resto de Carling) en manos de un grupo de audaces empresarios irlandeses, allá por el 1.987.
Hoy día dirigen esta empresa un grupo mixto de empresarios Irlandeses, Escoceses, y en minoría, Ingleses (mas concretamente de la ciudad de Newcastle).

Así pues, tras esta larga y tediosa parrafada, paso a la acción cervecera. La marca Beamish produce dos tipos distinto de cerveza, roja y negra. Las cervezas negras no tienen gran graduación alcohólica, siendo especialmente nutritivas. “Un litro de cerveza negra es tanto como una comida”, dijo el escritor noruego Knut Pedersen, y hábilmente no se confundió. El tono oscuro que posee se lo debemos principalmente a su fermentación, y en parte, al tipo de malta utilizada en su elaboración.

De esta manera, tenemos una cerveza muy equilibrada, nos recuerda por partes a campo y ambiguamente, a ciudad, a vieja tasca irlandesa con alegres cerveceros bailando al son de una casi hipnótica música proveniente de quien sabe que música irlandés.

Su aroma es suave, casi sutil, recuerda mucho a chocolate y a café.
El sabor es ácido, pero sin ser arrogante, sostiene siempre su talante de cerveza irlandesa, se deja beber muy bien. Quizás, el sabor que más resalta es el de a madera con malta, si amigos, una explicación algo mediocres, pero no podría definir su sabor.
La crema (este tipo de cerveza no tiene espuma, crea crema) es muy densa, dejándonos en un mar de malta brevemente amenizado con el sabor amargo del lúpulo.

Nota respecto a la cata: He variado ligeramente el formato, ahora en vez de dar una opinión en cada apartado, le dare una puntuación numérica; Del 0 al 10.

TABLA DE LA CATA

  • Formato de cata: Lata de 500 ml
  • Presentación: 8
  • Tipo: Negra
  • Nacionalidad: Irlandesa
  • Aroma: 7
  • Sabor: 10
  • Densidad/Textura: 8
  • Nivel de espuma/crema: 9
  • Nivel de gas: 1
  • Relación calidad precio: 7
  • Ventajas: Cerveza que "entra" muy bien
  • Desventajas: Algo cara quizás
  • Cantidad: 500 ml
  • Graduación alcohólica: 4.2 %
  • Estado postcata: 10
  • Página Web: http://www.beamish.ie/

Trucos para no parecer nuevo en el Oktoberfest (y II)

Continúo por donde me quedé ayer, traduciendo parte de este artículo de The Canadian Press sobre cómo moverse por la Oktoberfest cual lugareño:

LAS CARPAS

Donde tomar la cerveza es cuestión de gustos. Las carpas cerveceras están esparcidas por todas partes, y pueden albergar a cientos de personas. Nunca se llenan rápidamente.

Para conseguir una mesa lo mejor es llegar antes del mediodía, o haber reservado con meses de antelación. De otra manera, no te quedará mas remedio que beber de pie. Las mesas (tanto interiores como exteriores) son atendidas por camareros, pero si estás de pie puedes pedir directamente en las ventanillas de pedidos.

Suponiendo que ya hayas conseguido una mesa, ten en cuenta que son compartidas. Siempre que encuentres un sitio libre, procura preguntar si realmente lo está ("¿Ist hier noch frei?"). Y si has tenido suerte, procura saludar al resto de las personas en la mesa ("Gruss' Gott!").

Los desconocidos suelen entablar conversaciones, así que prepárate para repetir de dónde eres y responder preguntas sobre los EEUU (Nota: se supone que el lector es americano). Los Bávaros incluso tienen una palabra para describir a aquellos que han conocido en la Oktoberfest: wiesenbekanntschaft (mejor no intentes pronunciarlo).

LA COMIDA

Por supuesto, la cerveza no puede ser disfrutada sin un buen acompañante, preferiblemente una buena comida.

Empieza el día con el desayuno tradicional de la Oktoberfest: weisswurst (salchichas de ternera con hierbas), mostaza dulce y weissbier (no, no es demasiado temprano).

El acompañante más habitual para la cerveza, las grandes galletas saladas llamadas brez'n, se venden en cualquier sitio. El exceso de sal no es una casualidad: dan más ganas de beber cerveza. Ésto también pasa con el steckerlfisch, pescado fresco ahumado en un asador.

Resumiendo los otros dos párrafos: también hay pollos asados, ensaladas de patata, y para la tarde hay pan y queso, y un plato típico llamado obatzda, que es una mezcla de quesos.

EL PROGRAMA

Por el día, la Oktoberfest está llena de de familias y adolescentes, parece una feria nacional, y también es más barata. Los días entre semana, de 10 am a 3 pm, los precios bajan un 30% aproximadamente. Los martes son días familiares desde el mediodía a las 6 pm, con zonas de juego para niños.

Por la noche, la Oktoberfest es para los adultos. Muchos empleados toman sus vacaciones durante éstas fiestas, por lo que es normal encontrarse fiestas de compañeros de trabajo.

La cerveza se sirve de 10 am a 10:30 pm los días entre semana, y de 9 am a 10:30 pm los fines de semana. La mayoría de las carpas cierran a las 10:30, aunque hay comida y entretenimientos hasta medianoche. La zona del festival en sí cierra a la 1:30 am y abre a las 6 am.

Cada una de las seis fábricas cerveceras de Múnich tienen sus propias pale ale para la Oktoberfest, que se añaden a sus ofertas típicas, que incluyen:

-Helles (pale ale)

-Dunkles (dark ale o stout)

-Weissbier (de trigo)

-Lagerbier (lager)

-Bockbier (bock beer)

También hay muchos cócteles de cerveza, entre los que se encuentran:

-Radler (Una mezcla de pale ale y soda de lima-limón)

-Russ'n (Cerveza de trigo y soda de lima-limón)

-Diesel (Pale ale y coca-cola)

Y esto es todo. Espero que os ayude si vaís a la mejor fiesta cervecera del mundo (según dicen).

martes, 11 de septiembre de 2007

Trucos para no parecer nuevo en el Oktoberfest I

Como ya comentamos, en unos pocos días dará comienzo la mayor fiesta cervecera del mundo, la Oktoberfest, en Múnich (Alemania). En a beer sort of blog han publicado un par de enlaces bastante interesantes para disfrutar más de dicho evento. Voy a traducir (muy libremente) parte de éste, que me ha parecido curioso, y que nos habla de como no aparentar ser novato en el Oktoberfest, ya que parece ser que no está muy bien visto:

"Si piensas que las frases útiles que tu guía de viaje te ha dado para pedir una cerveza son suficientes para moverte por la Oktoberfest sin ser etiquetado de guiri despistado, quizá deberías quedarte en casa.

Ésto se debe a que dominar un poco la "etiqueta" de dicha fiesta (como por ejemplo saber dónde, cuándo y cómo comer o beber una u otra cosa) es la clave para disfrutar ésta celebración de dos semanas de cerveza y cultura bávaras.

Ten en cuenta las cervezas de trigo, por ejemplo. Brindar con la parte incorrecta de ésos vasos largos, de forma aflautada, en la que son servidas, puede acabar como un montón de cristales rotos y cerveza sobre tu regazo. (Truco: haz que los vasos choquen en su base, más gruesa que el resto)

O los salones de cerveza, cada uno de ellos con su propio ambiente [...] Quizás desees evitar la masa de gente joven en la carpa schottenhamel (recuerda que la edad mínima para beber alcohol en Alemania es de 16 años) [...]

LA CERVEZA

La únicas cervezas de barril que se sirven son las producidas por las seis fábricas cerveceras de Múnich - Augustiner, Hacker-Pschorr, Hofbraeu Muenchen, Loewenbraeu, Paulaner y Spaten-Franziskaner -

Las cervezas de la Oktoberfest pale ales, suelen ser suaves y dulces, de baja fermentación. Pero atención, éstas cervecas especiales suelen tener alrededor de 6º de alcohol. Y prepárate para beber. Con la excepción de las de trigo, las cervezas se sirven de una única manera, en jarras de un litro con un precio de aproximadamente 11$. Pero no las pidas como un "litro", sino como una mass (unidad de medida alemana).

No te sorprendas si te quieren cobrar más de lo indicado en el menú. Para evitar que la gente se lleve las jarras consigo, te cobrarán un depósito que te será devuelto cuando entregues el vaso. Y las jarras se llaman "Krug".

Hay una regla: todo el mundo bebe a la misma vez, y se brinda siempre antes de beber. No mantener el contacto visual con los compañeros está mal visto;y a la hora de brindar se dice "¡Prost!"


Bueno, ésto es todo por hoy. Retomaré este tema en breves, hablando sobre las carpas y el programa de ésta enorme fiesta cervecera.

viernes, 7 de septiembre de 2007

Oktoberfest Cuenca

Ayer a las 6 de la tarde comenzó en Cuenca la primera fiesta popular Oktoberfest, inspirada en la Oktoberfest original, celebrada en Múnich (que éste año empieza el día 22 de éste mes). Se beberán 44.000 litros de cerveza en los 10 días que dura el festival, especialmente cerveza alemana, junto con otros productos típicos de Alemania, ya que se celebra al mismo tiempo la feria de las tapas.

Durará hasta el 16 de Septiembre, en horario de tarde y noche. Una gran carpa con capacidad para más de 1.200 personas y ambientada con decoración típicamente alemana se convertirá en el escenario de esta Fiesta Popular. El responsable de Bierfeste SL, la empresa que organiza el evento, indicó que la fiesta es un evento donde estará presente el "espíritu alemán con las tapas de Cuenca" y explicó que su celebración ha supuesto una inversión de 150.000 euros, a pesar de que el terreno donde se desarrolla lo cede el Ayuntamiento de Cuenca.
Ésta fiesta ya se ha celebrado antes en otras ciudades españolas, como Zaragoza,
Bilbao, Salamanca, Calpe o Palma de Mallorca.

Lástima que a los autores de éste blog nos quede un poco lejos, tiene que ser una forma excelente de pasar este fin de semana, que hoy es Beernes ;) .

Visto en 20 minutos.

jueves, 6 de septiembre de 2007

Etapas de una borrachera

Buenas amigos, hoy vengo a hablaros de una cosa tan común y corriente, como que todos conocemos a Jesucristo, para bien o para mal, para creerle o no, pero todos, indiscutiblemente de su fe, lo conoce. Pues bien, como todos conocéis al profeta anterior, también conoceréis los efectos del alcohol: una borrachera. Está dividida por partes, como es conveniente, ya que no todos llegan hasta la misma etapa ebria, ni todos viven para contarlo (no, no nos pongamos melodramáticos amigos, no ha muerto el individuo borrachín, sino que no se acuerda de nada tras la borrachera).

Etapa 1. Tras una pinta d Paulaner y una Du Demon (Demonio) (si pasas a la siguiente fase tus recuerdos acaban aquí…es asín)

Etapa 2. Seguímos bebiendo, esta vez le toco el turno a Sputnik y como no, otra Du demon. 2.1 Fusión de la sangre con el alcohol

Etapa 3. Exaltación de la amistad.
3.1 Mutuas gracias y virtudes
3.2 Te quiero como a un hermano/a
3.3 Antes me caías mal, pero ahora...

Etapa 4. Cantos alegóricos y bailes regionales (tambien valen canciones de los Simpson, Padre de familia, en fin, todas esas cancioens que sabemos y puedan ser "divertidas")

Etapa 5. Las verdades y los, "me caes bien".

Etapa 6. Aumento de la temperatura e incremento sexual.
6.1 Auto presentación con desconocidos
6.2 Llamadas reveladoras a las ex: "No puedo dejar de pensar en ti" o en su defecto, a todas las feminas que tengas en tu agenda.
6.3 Miradas de acoso a todas las chatis del lugar

Etapa 7. Revelación de la verdadera personalidad
7.1 El chistoso
7.2 El superdotado (inclusive, con chistes sobre fiestas de funciones)
7.3 El políglota
7.4 El corriente
7.5 El viajero
7.6 El depresivo
7.7 El oprimido
7.8 El payasin

Etapa 8. Degradación del idioma
8.1 Sadud pod da amiztá
8.2 Pazamé eza coppa, ¿quén fumha? er phuma, y frases varias...

Etapa 9. Pseudomitines en contra de la Iglesia y el Estado

Etapa 10. Autosuficiencia moral y económica
10.1 Estoy de puta madre
10.2 Yo pago
10.3 Yo conduzco (un amigo, cuyo coche es rojo, es muy dado a ciertas prácticas, tras varios Jack Daniel's)

Etapa 11. Transmisión de la culpabilidad
11.1 Es culpa del puto garrafón ese
11.2 Es el hielo/vaso/botellín, algo raro tenía
11.3 ¿Que me pusisteis en la copa/cerveza, cabrones?… (esto entiendase, se dice tras la borrachera)

Etapa 13. Destrucción del inmueble (sillas de plásticos en barbacoas, todo vale)
13.1 Pérdida total de la memoria

Etapa 14. Difícil desalojo del inmueble; un ¡¡Veenga coño!!, siempre puede ser útil.
14.1 Yo no me quiero ir, este lugar si yo quiero lo compro…(molto triste)

Etapa 15. Taquicardia y delirio de persecución.

Etapa 16. Amnesia, cruda moral y juramentos posteriores
16.1 ¿Qué me besé con quién?
16.2 ¿Qué me acosté con quién?
16.3 ¿En serio? no me acuerdo de nada...

Etapa 17. Recuento de los daños
17.1 ¿Y mi móvil?; lo más irónico de ésta situación es que después de darlo por perdido, lo tenías en tu propio pantalón, chaqueta, mochila...
17.2 ¿Quién me quemó la camiseta con un cigarrillo?
17.3 ¿Y esta ostia?
17.4 ¿Y las llaves?
17.5 ¿Y la mochila?

Etapa 18. No vuelvo a beber... (Como Cruzcampo diría, todo un clásico)

Etapa 19. ¿Por qué le haria caso a éstos (y ahora viene la palabra fuente, la que todos siempre hemos dicho en estos casos) cabrones. Me tendría que haber ido a casa temprano...

Y tras estas parrafadas, tu decides hasta que fase llegar...

(Artículo extraído de diferentes blogs y publicaciones, y retocado levemente)

miércoles, 5 de septiembre de 2007

La importancia del nombre de la cerveza

Una de las principales cosas a tener en cuenta cuando se subasta o vende algo, es escribir el nombre y las características del producto correctamente. Parece lógico, ¿no?.

Pues bien, en ésta subasta de Ebay se vendía una botella de cerveza Allsopp, fabricada especialmente para la expedición en el Artico de Sir Edward Belcher en 1852. Sin embargo, se puede comprobar que el vendedor escribió Allsop, con una sóla p. Un comprador astuto pujó y se llevó la botella por tan sólo 304 dólares. Más tarde la vendió de nuevo en Ebay, ésta vez añadiendo la "p" que faltaba, obteniendo ésta vez más de 500.000 dólares.

Medio millón de dólares por una sóla letra. Creo que el primer vendedor sigue dándose de cabezazos contra el ordenador todavía.

Un poco de historia, para comprender por qué una cerveza vale ese dineral: la cervecera Allsopp fue la primera en exportar cerveza de tipo India Pale Ale a las colonias británicas en el siglo XIX, pero ésta botella en concreto fue uan receta especial usada para la expedición de rescate que llevó a cabo Edward Belcher en el Ártico en 1852. Era necesario que soportase las temperaturas extremas de éste territorio, que proporcionase un contenido alto en proteínas, y que además ayudase a frenar el escorbuto, enfermedad bastante común en este tipo de aventuras.
Esta botella en concreto es la más rara, antigua y mejor documentada de la historia, según el segundo vendedor. Viene acompañada por una etiqueta escrita a mano con todos los detalles sobre la botella. Teneís todos los detalles (en inglés) en la página de la subasta.

Fuente: eBayers, a través de menéame.